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Monsi y los libros

Monsivais, Carlos.

Elogio (innecesario) de los libros

Revista Número. Año 2004

 

 

Carlos Monsivais es uno de los pocos escritories que es bastente reconocido aún por las personas que se mantienen alejada al ambito cultural mexicano.

El gusto de Monsivais por la lectura era muy conocido, recuerdo que pocos días después de revelar la última encuesta de hábitos de lectura en México, la locutora decía que tal vez había bajado por la muerte de Monsivais, ya que el aumentaba la media nacional leyendo un libro diario.

Es claro que Monsivais fue un gran defensor de la difusión de la cultura, y uno de los inventos  que mejor sirve para eso es el libro, aunque estos han sido protagonistas de discusiones sobre su futuro, su rol ante las nuevas tecnologías y sobretodo, como son percibidos en un país en el que el promedio nacional de lectura difícilmente supera los dos libros leídos.

A lo largo de este texto (leído por Monsivais en el 2004 en el 6° Congreso Nacional de Lectura ) el autor parte de un hecho triste y latente: En México se lee poco y todo parece indicar que cada vez menos.

Pero ¿porqué pasa esto?

A lo largo de la lectura desfilan los argumentos, los cuales operan en distintos niveles, tanto local, como global, familiar, institucional, económico, cultural, etc. De acuerdo a Monsivais esta suma de factores da como resultado que se lea poco y en muchos caso, con poca calidad.

  • En un aspecto global tenemos que el internet nos hace leer más, sin embargo la lectura se hace más dispersa, es decir, estamos saltamos de un tema a otro, a veces sin terminar varios de los textos ( ¿o no les a pasado?). Además del hecho de que el mercado de consumo propone dos tipos de lectura: el Bestseller y el libro de autoayuda, con una facilidad mayor pero sin las aportaciones de otros tipos de lectura.
  • Evidentemente el económico es importante: los libros (y demás material de lectura interesante como los periódicos y revistas) son costosos o implicar cierto sacrificio económico, una persona de ingresos tiene severas dificultades para comprar libros ya que en su mayoría cuentas con precios altos. Y claro, hay eventos en donde los libros pueden conseguirse a bajos costos, además de las librerías “de viejo” sin embargo no parece ser suficiente.
  • También tenemos la competencia de la cultura audiovisual, tanto la cultura fílmica como la televisiva (especialmente la segunda) son más accesible para el mayor público. Para leer un libro hay una serie de condiciones necesarias tanto ambientales como personales. Uno puede ver la televisión en un momento de inquietud, cansancio o mientras realiza otras labores, cosas que no puede hacerse mientras se lee. Sin embargo y como destaca el autor, en la lectura hay una mayor comprensión de la lectura, hay detalles o situaciones que sólo pueden expresarse a través de las letras.
  • Otro aspecto, el que puede causar más frustración y determinar para mal el rumbo de la lectura es esta país es el de las instituciones de gobierno, repletas de funcionarios sin hábitos de lectura (este es el ejermplo más reciente, pero tristemente abundan y de hecho Monsivais menciona otro aparte de los conocidos traspiés de Vicente Fox).

Estos son factores serios pero tienen solución, algunos de manera menos complicada que otros, porque hacer que la gente deje de ver la lectura como algo complejo, aburrido o costoso no es sencillo, y aquí es en donde fallan muchos programas de fomento a la lectura, se nos obliga desde muy chicos a leer, se hace que se pierda el gusto y las personas cuyo gusto por la lectura sobrevive a la educación básica se enfrentan a un mundo con pocas opciones, desde pocas librerías (concentradas en las ciudades importantes o grandes de este país) hasta sistemas poco eficientes de bibliotecas… cuando las hay, es deprimente llegar a una biblioteca pública y descubrir que no puedes sacar una credencial de miembro porque “no te corresponde esta zona, va a la de localidad”, la cual lleva meses cerrada porque al parecer no hay quien la atienda.

Si hay quienes pueden contribuir a revertir esta tendencia son los niños y jóvenes, suena demagógico pero es la verdad, si se logra llamar el interés de más cantidad niños a la lectura, que dejen de verlo como una obligación o un estigma social (luego les cuento un poco más de esto) y lo vean como otra forma de entretenimiento que puede sacarte del aburrimiento y hasta de apuros entonces tendremos una mayor cantidad de lectores y créanme, cuando se es un lector apasionado, alguien que ve la lectura como una oportunidad de humanizarse, porque al leer (en especial cuando es una lectura que llama tu atención y te apasiona) uno puede dejarse llevar y ser otro personaje, vivir cosas nuevas, aprender más y al terminar la lectura darse cuenta que uno regresa con cosas nuevas, que te cambian y te ayudan en momentos, a veces insospechados.

Si quieren leer el texto original les sugiero que escriban en el buscador Elogio innecesario de los libros de Carlos Monsivais y si lo hacen los invito a opinar sobre los libros y el acto de leer.

Nos leemos luego